Licitaciones desiertas: qué dicen los datos abiertos y qué puede hacer el servicio de contratación antes de publicar, por Pablo Matheis.

Pablo Matheis publica por primera vez en este blog. El autor, desarrolla Licia, una herramienta que reutiliza los datos abiertos de contratación pública para las empresas que licitan.

Una licitación desierta es, para el servicio de contratación, trabajo que hay que repetir: un pliego redactado, informado, aprobado y publicado que termina sin adjudicatario porque nadie se presentó o porque ninguna oferta resultó admisible. Y, para quien espera el servicio, el suministro o la obra, un retraso que rara vez estaba en el calendario.

Es una situación que cualquiera que trabaje en contratación conoce, pero que pocas veces se mira en conjunto. Los datos abiertos de la Plataforma de Contratación del Sector Público (PLACSP) y de Tenders Electronic Daily (TED) permiten hacerlo: cada resolución, de adjudicación o de declaración de desierto, queda publicada, y basta con contarlas.

La cifra de conjunto

Contando cada par licitación–lote como un procedimiento y dejando fuera los contratos menores, el 8,9 % de los 830.655 procedimientos con resultado publicado en PLACSP y TED hasta el 7 de octubre de 2026 quedó desierto: 74.165 procedimientos. El denominador son solo los procedimientos resueltos, adjudicados o desiertos; los desistimientos y las renuncias no entran ni en un lado ni en el otro.

Uno de cada once puede parecer poco. La media, sin embargo, esconde diferencias muy grandes entre mercados.

Dónde se concentran

Por división del vocabulario CPV, las tasas más altas están muy lejos de la media:

  • servicios inmobiliarios (CPV 70): el 34,5 % de 5.220 procedimientos;
  • servicios de hostelería y restauración (CPV 55): el 20,5 % de 19.513;
  • servicios de transporte, sin contar los de residuos (CPV 60): el 18,4 % de 23.102;
  • alimentos y bebidas (CPV 15): el 16,1 % de 13.688.

En el otro extremo, los servicios de tecnologías de la información (CPV 72) quedan desiertos en el 4,7 % de 37.687 procedimientos, y los de arquitectura e ingeniería (CPV 71), en el 5,5 % de 51.841. Las obras (CPV 45), que son el mayor volumen, están en el 10,9 % de 129.250.

Una advertencia de método: una licitación que publica códigos de dos divisiones cuenta en las dos, así que las filas no se pueden sumar para obtener el total. Cada división es un mercado, no una porción de una tarta.

Por qué quedan desiertas

Los datos dicen cuántas y dónde, no por qué. Pero el reparto por sectores apunta en una dirección reconocible. Los mercados donde más se repite son aquellos en los que el coste se mueve deprisa (alimentos, combustible y personal en el transporte y la restauración) o en los que el contrato se parece más a una explotación o a un arrendamiento que a una compra (inmuebles, bares y cafeterías de edificios públicos). En ambos casos, la explicación más frecuente no es un error del órgano, sino un presupuesto base de licitación calculado con precios que ya no son los del mercado cuando el anuncio se publica: el expediente se preparó meses antes, con un estudio de costes que entonces era correcto.

Hay otras causas conocidas: una solvencia que pocas empresas del entorno pueden acreditar, un plazo de presentación ajustado al mínimo para un pliego complejo, un lote único que obliga a cubrir un ámbito que las empresas locales no alcanzan, o un mercado sencillamente pequeño, como ocurre en muchos municipios. Ninguna de ellas se puede afirmar para un expediente concreto mirando solo una tasa. Por eso estas cifras no sirven para juzgar a ningún órgano en particular, sino para saber en qué mercados conviene revisar dos veces antes de publicar.

Qué se puede hacer antes de publicar

La Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, ya ofrece las herramientas. Se trata de usarlas donde el riesgo es mayor.

  1. Contrastar el presupuesto con el mercado del momento. El artículo 102.3 pide a los órganos de contratación que cuiden de que el precio sea adecuado para el efectivo cumplimiento del contrato, mediante la correcta estimación de su importe atendiendo al precio general de mercado. En los sectores con tasas altas, revisar el estudio de costes justo antes de publicar, y no solo al iniciar el expediente, es probablemente la medida con más efecto.
  2. Preguntar al mercado. Las consultas preliminares del artículo 115 permiten contrastar precios, plazos y solvencia con las empresas antes de fijarlos, con la publicidad y las garantías de igualdad de trato que el propio artículo exige.
  3. Dividir en lotes cuando el objeto lo permite. El artículo 99.3 hace de la división en lotes la regla general, y un lote más pequeño abre la puerta a empresas que no pueden cubrir el contrato entero.
  4. Ajustar la solvencia al objeto. Una solvencia exigida por encima de lo necesario no protege la ejecución; reduce el número de empresas que pueden presentarse.
  5. Dar plazo. Los plazos mínimos de presentación son eso, mínimos. En un pliego con mucha documentación técnica, unos días más pueden decidir si una pyme llega a presentarse.

Y si queda desierta

Cuando un procedimiento abierto o restringido queda desierto porque no se presentó ninguna oferta, ninguna oferta adecuada o ninguna solicitud de participación, el artículo 168 a) 1.º permite acudir al procedimiento negociado sin publicidad, siempre que no se modifiquen sustancialmente las condiciones iniciales del contrato y sin que en ningún caso pueda incrementarse el presupuesto base de licitación ni modificarse el sistema de retribución.

Ese último inciso es la clave práctica. El negociado sin publicidad permite aprovechar el trabajo ya hecho cuando la causa fue otra (un plazo corto, un mercado que no se enteró), pero no resuelve un presupuesto por debajo del mercado. Si los datos del sector y las consultas apuntan a que el precio era el problema, volver a licitar con un presupuesto actualizado suele ser el camino más corto, aunque no lo parezca.

Cómo comprobar las cifras

Todas las cifras de este artículo salen de los anuncios de resolución publicados en PLACSP y TED, sin contratos menores, y se recalculan cada día con su muestra en https://licia.es/licitaciones-desiertas, donde también se pueden consultar por división CPV y descargar en CSV.

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